A MODO DE INTRODUCIÓN

A MODO DE INTRODUCCIÓN

Alguna vez leí la frase "piedra que corre, no coge moho". Se refiere por supuesto a que si una persona cambia constantemente, pues le es difícil crecer como persona.
Honestamente creo que está errada. Claro que la piedra que corre coge moho y flores y escupitajos y cosas que ni te imaginas.
Soy originaria del Perú, he vivido cinco años en Francia, durante los años 80, diez en Finlandia y ahora me encuentro en Filipinas (¿Se han dado cuenta que vivo en países que empiezan con "f"? ¿Qué me tocará luego? ¿Fiyi?) Creo que eso me da autoridad para decir que los viajes sí que te hacen crecer como persona, por lo menos te dan una actitud zen necesaria para soportar esas diferencias culturales que te hacen ver la vida a cuadritos. Y aunque acepto que directamente los viajes no influencian en mi obra, sí que tienen una gran influencia en mi vida y por consiguiente en la manera como veo las cosas.

Las partes de este blog serán por ahora 4. La primera serán las nuevas cartas finlandesas (así las tendré todas en orden), la segunda "Chica cosmo" que hablará de viajes y choques culturales en general. Luego pretendo escribir “Una Latinoamericana en París” En donde obviamente contaré mis experiencias viviendo en esa ciudad y también incluiré lo que vivo ahora en Filipinas, que me he animado a titula "Dónde vas con mantón de Manila", una frase de "La verbena de la Paloma" (Para que vean qué culta soy) . Quizá luego me anime a escribir lo vivido al regresar a Perú, luego de mis años parisinos. Porque vuelvo a repetir que los viajes te cambian y ves en tu propia cultura, lo que antes no veías.
No pretendo dar clases de comunicación intercultural en este blog, solo compartir mis experiencias, de manera amena, porque es mejor reír que llorar en ciertos momentos de la vida. Y si de cuando en cuando caigo en estereotipos, pues pido disculpas. Espero que lo disfruten.

viernes, 14 de julio de 2017

Luego de una larga pausa... Tribulaciones de una viuda alegre

Y sí, mi esposo murió hace tres años y por consiguiente no estuve muy activa EN NADA. Creo que ya es tiempo de retomar las cosas y he decidido hacer una nueva serie que se llamará "tribulaciones de una viuda alegre".
En ella contaré mis experiencias viviendo sola en este país (mis hijas ya son mayores y tienen sus vidas) y cómo me las arreglo.
Lo primero es agradecer a la seguridad social de este país, que me ha permitido sobrevivir sin trabajo por dos años. Y me permitió estar en terapia GRATIS, por más de un año
Lo segundo es agradecer a los finlandeses que si bien no hablan mucho, siempre están allí en los malos momentos. He sentido mucho apoyo de  gente que ni me esperaba. Y de toda clase: moral, económica, etc.
Ya saben que con los latinoamericanos la cosa es especial. Tengo amigas sobre todo, que me siguen apoyando de muchas maneras, pero esas son las amigas de siempre, las que sabes que no te van a fallar. Lo que me asombra es la solidaridad que en realidad existe en la cultura filandesa. hasta papeles me han llenado en las oficinas estatales, sin importarles la cola que había detrás (y que hay cartelitos por todos lados que te dicen que llenes los formularios antes de pasar a la ventanilla). Quizá tus vecinos no sean muy comunicativos, pero puedes estar segura de que te ayudarán en caso de emergencia grave.
El título viene de que por suerte todos estos años me han enseñado a tener una actitud más zen, a no desesperarme por todo (cosa que hacía antes) así que ante mis tribulaciones, muchas veces simplemente me río.
Ya les contaré de cómo fue la mudanza, de cómo un amigo de mi marido se ha convertido en mi técnico de informática privado (y de las canas verde que le saco al pobre), de las burradas que cometo por no hablar bien el idioma, y todo eso con ironía y humor. Que al mal tiempo hay que darle buena cara.
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Tommi Tynjälä (23.4.1968-12.1.2014)

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